Antonio Alonso Bedia, conocido por todos como Toño “el del Moderno”, fue una de las figuras más queridas de Tapia de Casariego. Su vida estuvo profundamente ligada al mar, a la convivencia vecinal y, muy especialmente, a la piscina de agua salada que hoy lleva su nombre.
Un hombre del pueblo
Natural de Tapia de Casariego, Toño creció en un entorno marinero donde el trabajo, la cercanía y el respeto por el mar formaban parte de la vida cotidiana. Su apodo procede del antiguo establecimiento conocido como “El Moderno”, punto de encuentro social de varias generaciones.
La piscina y el mar
Durante años, Toño cuidó la piscina de agua salada con una dedicación que iba mucho más allá de sus funciones. Conocía las mareas, el estado del mar y cada rincón de la instalación. Para muchos vecinos y visitantes, él era el verdadero guardián del lugar.
Anécdotas y recuerdos
- Decía que el mar “hablaba”, y sabía cuándo la piscina se renovaría mejor con el agua del Cantábrico.
- Siempre encontraba un momento para charlar con quien se acercaba, fuese vecino o visitante.
- Cuidaba la piscina como si fuera parte de su propia casa.
Un legado que permanece
En 2010, la piscina pasó a llevar oficialmente su nombre como homenaje. Hoy, cada baño y cada paseo por la zona mantienen vivo el recuerdo de Toño, símbolo de la identidad local de Tapia de Casariego.